sábado, 14 de enero de 2012

Llegada inesperada

Tras varios días, Francesco seguía inducido en el coma, en aquella habitación con la única compañía de sus padres, que habían mandado a Gloria a casa, estaba totalmente destrozada y cansada, y no querían que le costase algo peor a la muchacha.
Gennaro se salió a fumarse un cigarrillo, a ver si el humo le ayudaba a expulsar el estrés y la frustración que le provocaba estar encerrado en un hospital con su hijo en una cama y no obtener ninguna respuesta cuando cada noche le daba su beso de buenas noches en la frente.
En ese momento Gennaro se dio cuenta de un detalle que no habían tenido en cuenta ni él ni su mujer desde el accidente de Francesco. Cogió su móvil iPhone 4S y marcó a Sergio alarmado:
-         ‘’ Dime, Gennaro’’
-         ‘’ Sergio, ¿estás sólo?’’
-         ‘’ No, estoy con Leo, Gabriel, Stacy, Andrea y Alicia, ¿por?’’
-         ‘’ ¿Podrías apartarte de los demás un momento?
-         ‘’ Sí…’’
-         ‘’ Necesito que me ayudes con Alessandra’’
-         ‘’ ¿Alessandra?, ¿está aquí en Roma?’’
-         ‘’ Llega esta noche, cuando se ha enterado de lo de Francesco ha querido volver de Florencia’’
-         ‘’ ¿Y qué quieres que haga con ella?’’
-         ‘’ Necesito que se quede en tu casa’’
-         ‘’ ¿En mi casa?’’
-         ‘’ Sí, Antonella y yo nos quedaremos en el hospital y no tiene donde quedarse’’
-         ‘’ De acuerdo,¿Dónde y a qué hora llega?’’
-         ‘’ A las 9 en la estación’’
-         ‘’ Son las 8’’
-         ‘’ Sí, me acabo de acordar, cuídala y no dejes que se acerque al hospital’’
-         ‘’ Está bien, y Francesco… ¿qué tal?’’
-         ‘’ ¿Tú que crees?’’
-         ‘’ Vale, si lo sé no pregunto’’
-         ‘’ Bueno me voy a entrar que me he acabado el cigarro’’
-         ‘’Ciao’’
-         ‘’Ciao’’

Sergio se miró el reloj, eran las 8 y cuarto, de repente, gritó ‘’Adiós’’ y se fue corriendo ante el asombro del resto.
Llegó exhausto a su casa, cogió su moto y se fue directo a la estación.
Había demasiada gente en la estación, la mitad de ellos, según parecía ser, eran seguidores del Bayern München, ya que al día siguiente había partido de Champions; AS Roma- Bayern München.
Pero entre la multitud se distinguía a una muchacha rubia, medianamente alta y con unos ojos verdes que encandilarían a la mayor de las bestias.
-         ‘’ ¡Alessandra!’’
-         ‘’ ¿Sergio?’’
-         ‘’ ¡Hacía dos años que no te veía!’’
-         ‘’ Te he echado de menos’’



Ambos se fundieron en un abrazo:
-         ‘’ ¿Cómo está Francesco?’’- Le susurró Alessandra entre lágrimas.
-         ‘’  Tu padre no ha querido decirme nada’’






1 comentario:

  1. Bonito blog. Me encanta, es muy original. Te sigo, ¿si?
    Intenta pasarte por el mío, que no es mucho, pero lo hago con cariño: http://wish-you-were-near.blogspot.com/
    Por cierto una entrada preciosa.
    Espero tu visita, y tus comentarios en mi blog. Un besazo.

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