domingo, 17 de julio de 2011

Locuras de piscina.


Francesco sale corriendo hacia los demás evitando así, la conversación que estaba manteniendo con Gabriel.
-''Ya era hora''
-’’¿Perdona?, habíamos quedado inicialmente en el puente del Trastevere así que las quejas se las das a quien yo te diga bambina.
-’’¿Perdona?''
-''Perdonada estás''
-''Pfff... borde de mierda''
-''Yo también te quiero''
En ese instante aparecen Leo y Sergio.
-''Mierda, Andrea''-Dice Leo.
-''Leo, ¿y esa cara?''-Pregunta Andrea
-’’ ¿Alguna vez te ha importado mi cara?''
-''Bueno, bueno tranquilo''
-''Mejor me callo...''
-''Mejor, no empecemos como siempre''-Intervino Francesco.
-''Joder que tarde''-Se quejó Gabriel.
-''Oye, ¿y si después de comer os venís todos a mi piscina?''-Propuso Francesco.
-''Por mí vale, nunca hemos ido a tu casa''-Respondió Leo.

Por la tarde...
-''Ding, dong’’.
Francesco en bañador, abre la puerta de su casa.
-''Todos adentro''.
-''Dios menuda choza''-Alucinaba Gabriel
-“Si Gabriel, mis padres se fueron de viaje a España y para algo tengo esta casa para aprovecharla”.

Todos pasaron a la piscina de Francesco, y se prepararon para hacer la comida en la barbacoa.
-“Joder como te lo montas Francesco”.
-“Jajajajaja bueno si es bonita la casa… pero tanto tiempo solo me aburro en ella”
-“Por eso siempre vengo a su casa “-Dijo Sergio.

Transcurrió la fiesta y la gente no se movía de la piscina, excepto dos personas;
 En un rincón Francesco y Gloria mantenían una conversación de la que nadie se esperaba su final.
-“Francesco ¿Por qué me has llevado hasta aquí?
-“Mira Gloria, quería decirte que desde hace tiempo siento algo por ti… pero temo que Gabriel se enfade conmigo”.
-“Conociendo a Gabriel no creo que se preocupe por ti, él se mueve por el interés”.
-“Y bueno, ¿Tú que piensas?
-“No pienso en nada ahora mismo, solo en besarte”.
-“Pues hazlo”.
-“Pero que esto se quede entre nosotros dos, no quiero malos rollos en el grupo”.
-“De acuerdo”.


Era imposible que nadie se enterara, o eso creían ellos dos.
-“¿Lo habéis visto?
-“¿El que Sergio?- Pregunto intrigado Gabriel.
-“¡He visto a Francesco liarse con Gloria!”
-“¿Cómo?, ¿Enserio?”
-“Si Gabriel enserio, los he visto”.
La cara de Gabriel era de furia y odio cuándo salió por la puerta.
Y un portazo sonó en la casa y el silencio invadió la fiesta.




No hay comentarios:

Publicar un comentario